martes, 15 de septiembre de 2009
Es increible que uno no disfrute el día a día. Es increible que a uno nunca le alcanze nada. Es increible que siempre quieras más. Es increible que uno quiera ser feliz con mucho. Y se de por vencido y no sea feliz con poco. Es increible que me dé por vencida, y en este momento de mi vida, no le encuentre sentido a la misma. Es increible que me pregunte para que carajo vivo. Es increible que no le encuentre sentido a nada. Es increible que no disfrute lo que tengo y si fijarme en lo que no tengo. Es increible ser feliz teoricamente y no practicamente. Es increible lo injusta que es la vida. Pero más increible es que me queje, que no disfrute que estoy viva; y con mover un pelo puedo hacer que mi vida sea distinta, y disfrutarla como si cada día que pasara fuera el último. Es increible no valorar nada, sabiendo que hoy estás y quizá mañana no. Es increible dejar de ser. Es increible dejar de soñar. Es increible dejar de creer. Es increible dejar de vivir. Es increible la vida & el ser humano.
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